El hombre manejaba una camioneta por la Ruta 11 y tenía 3,35 gramos de alcohol por litro de sangre, cuando el permitido es de 0,5. Mirá lo que intentó hacer.

El hombre que iba en su camioneta quiso pasar el mando a su “copiloto”, pero, sometido al test, arrojó un nivel de 3,22. Conducía por la Ruta 11 con casi siete veces el límite de alcohol.

El episodio ocurrió a la altura de la localidad bonaerense de Magdalena. En un control policial, los agentes del Departamento Vial de Vieytes vivieron una escena lamentable, pero, con un dato que, habiendo un final sin víctimas, puede considerarse de color.

Según contaron fuentes policiales a Noticias Argentinas, en un control de rutina, los agentes detuvieron a una camioneta Ford EcoSport negra. Al pedirle al conductor la documentación del vehículo, los agentes notaron el olor a alcohol de su aliento, por lo que le que no dudaron en someterlo al test: tenía 3,35 gramos de alcohol por litro de sangre, cuando el permitido es de 0,5.

Luego de comunicarle que no podía continuar al volante, su “copiloto” se propuso como alternativa y así poder seguir viajando. Sin embargo, ante la sospecha de que ambos tomaran alcohol, también controlaron su estado. Y no se equivocaron: el alcoholímetro marcó 3,22.

Ante el buen ojo de los oficiales, se procedió a la incautación del rodado y el secuestrado de ambas licencias de conducir. Además, se labraron actas de infracción en las que se dejó constancia de los grados de intoxicación advertidos.

Deja Tu Comentario