La proyección sobre el crecimiento del país representa una caída de un punto porcentual respecto de las existentes para el 2015, según un informe elaborado por la entidad financiera.

En el informe difundido hoy sobre perspectivas económicas mundial, y que repasa el balance del 2015, el organismo multilateral advirtió que “el flojo crecimiento de los principales mercados emergentes afectará fuertemente el crecimiento mundial en 2016, pero la actividad económica tendrá un repunte moderado hasta alcanzar el 2,9 % (frente al 2,4% registrado en 2015), a medida que las economías avanzadas cobren fuerza”.

La debilidad observada simultáneamente en la mayoría de los principales mercados emergentes dificulta la posibilidad de alcanzar los objetivos de reducción de la pobreza y prosperidad compartida, ya que dichos países contribuyeron enormemente al crecimiento mundial en los últimos años.

“Más del 40% de la población pobre del mundo vive en países en desarrollo donde el crecimiento se desaceleró en 2015”, señaló Jim Yong Kim, presidente del Grupo Banco Mundial.

Yong Kim alertó que “los países en desarrollo deben concentrarse en fomentar su capacidad de recuperación ante una situación económica más endeble y en proteger a los más vulnerables”.

Agregó que “los beneficios de las reformas de las condiciones comerciales y de gobierno pueden ser cuantiosos y podrían ayudar a compensar los efectos de la lentitud del crecimiento en las economías más grandes”.

Según los pronósticos, las economías emergentes crecerán un 4,8% promedio en 2016, menos de lo que se había previsto anteriormente, pero más del 4,3% registrado en 2015.

Las proyecciones del Banco Mundial indican que el crecimiento se desacelerará aún más en China, mientras que Rusia y Brasil seguirán en recesión en 2016.

La región de Asia meridional, encabezada por la India, presenta un panorama esperanzador.

Por su parte, el Acuerdo de Asociación Transpacífico, negociado recientemente, podría dar un fuerte y bienvenido impulso al comercio.

En particular, la economía sudamericana se contrajo en un 2,1% en 2015. El PIB del Brasil disminuyó 3,7%, afectado por la reducción de la confianza de los inversionistas debido a la elevada inflación, el creciente déficit fiscal y la incertidumbre sobre política económica.

En tanto, el PIB de la República Bolivariana de Venezuela cayó 8,2% en 2015, afectado por la alta inflación y los controles a la importación, que restringieron el gasto de los consumidores y obstaculizaron la producción. El Ecuador se contrajo un 0,6% como resultado de la disminución de los precios del petróleo y la apreciación del dólar de los Estados Unidos, que socavó su competitividad.

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