Duro, picante, salvaje. No tuvo nada de amistoso el primer cruce entre Boca y River, un partido marcado por el juego brusco y las sanciones arbitrales que generaron polémica.

Es difícil poder hablar de movimientos tácticos y jugadas atractivas, porque el clásico quedó marcado desde el inicio por la violencia. A primera vista la iniciativa pasó por el conjunto riverplatense. La idea de Gallardo pasaba por mejorar la tenencia de pelota y ser dominador del encuentro desde la posesión y a la hora de recuperar el esférico, la propuesta era la presión alta.

Cuando el encuentro comenzaba a acomodarse, llegó la primera expulsión del partido. En una pelota dividida en mitad de cancha, el juvenil lateral de Boca Jrs, Jonathan Silva cometió una dura infracción sobre Gabriel Mercado, y fue bien expulsado por Loustau. El saldo del cruce fue un jugador menos para Boca, y Mercado tuvo que retirarse del campo de juego por lesión, en su remplazo ingresó Milton Casco.

La tan mencionada dupla de ataque Tevez – Osvaldo, brilló por su ausencia. Apenas un par de conexiones, que no generaron mayor peligro para el arco defendido por Marcelo Barovero.

El cambio en el resultado se dio luego de la salida de un tiro libre, Carlos Tevez que formaba parte de la barrera, saltó con el brazo levantado ocupando un espacio indebido y la pelota impactó contra el brazo, Patricio Loustau luego de apoyarse en sus asistentes marcó penal.

Leonardo Pisculichi fue el encargado de ejecutar el penal, que cambió por gol y de esta manera decretó el 1-0 a favor de River Plate. Sin lugar a dudas, el tanto fue convertido por una de las figuras de la banda en este encuentro. Leonardo se vio muy influenciado por el juego en sociedad con Nacho Fernandez (ex jugador de Gimnasia de La Plata), que hacia su debut con la camiseta millonaria y demostró que poco le pesó el pase a un equipo grande.

En el segundo tiempo llegaron las decisiones arbitrales más cuestionables, en primera instancia la expulsión de Gino Peruzzi, quien se deslizó a trabar una pelota con Pity Martinez, el arbitró interpretó que el tacle era de juego brusco grave y expulsó al lateral de Boca. Otra acción que generó polémica fue la decisión de no amonestar a Nico Domingo, luego de ir a disputar una pelota con Cata Diaz. Para Loustau fue sólo infracción y el central xeneize se lo recriminó de mala manera, lo que generó la tercera expulsión.

A falta de diez minutos para finalizar el encuentro, Tevez tuvo una discusión con Maidana, el cual intentó dar un cabezazo al delantero que se tiró rápidamente al suelo. Y allí se desató la hecatombe, primero Maidana empujando a Chavez, luego el ingreso de los suplentes y el malón de jugadores donde se lanzaron puñetazos y empujones varios. El saldo: la expulsión de Maidana y Pisculichi, quien ya había sido reemplazado por Tabaré Viudez; por lo que el partido finalizó en un 10 contra 8, completamente desnaturalizado.

Un partido de preparación que no sirve para sacar conclusiones. La revancha será el próximo Sábado 30 de Enero en el Malvinas Argentinas. Los jugadores deberán bajar las revoluciones, para brindar un mejor espectáculo, un mejor partido de fútbol.

Deja Tu Comentario